EL PRECIO DE LA CALIDAD

El Libro frente a la Canasta Básica.

En la economía doméstica del Ecuador actual, el consumo cultural no es una actividad aislada, sino una decisión que compite directamente con las necesidades de supervivencia. Aquí es donde surge la verdadera tragedia del mercado editorial: el dilema del acceso. Cuando un libro de autor nacional, producido con estándares de alta calidad por una editorial independiente, alcanza un precio de 25 dólares, deja de ser un simple objeto de consumo para convertirse en una inversión significativa que equivale, en muchos casos, al presupuesto de alimentación de varios días para una familia promedio.

Esta brecha económica genera una distorsión en la percepción del valor cultural. El lector de a pie se enfrenta a una encrucijada desigual: elegir entre el libro original de un sello local que sostiene toda una cadena de valor de editores, correctores y diseñadores ecuatorianos o sucumbir a la oferta del mercado informal y la piratería, donde los ejemplares importados masivamente o reproducidos ilegalmente se venden por una fracción del precio. No es que el lector no valore el talento nacional; es que el sistema de costos de producción, al no contar con subsidios al papel o incentivos estatales de peso, termina «castigando» al ciudadano que desea apoyar la cultura de su propio país.

Analizar el precio de la calidad implica reconocer que, sin políticas públicas que nivelen la cancha, el libro ecuatoriano seguirá siendo segregado como un artículo de lujo. El desafío para las editoriales independientes en este escenario es casi pedagógico: deben convencer a una audiencia con recursos limitados de que pagar esos 25 dólares no es solo comprar un objeto de papel, sino financiar la existencia de una voz propia que el mercado masivo se niega a escuchar. Es la batalla final de la industria: lograr que la cultura sea vista como un alimento tan esencial como el de la canasta básica, a pesar de que el precio sugiera lo contrario.

«En un país donde el libro compite contra el almuerzo, cada venta de una editorial independiente es un milagro económico y un voto de confianza por la identidad nacional.»